Los problemas de sueño en estas edades afectan al cerebro en desarrollo: empeoran la atención, el estado de ánimo, la tolerancia a la frustración y el rendimiento escolar. El insomnio infantil/adolescente suele sostenerse por ansiedad, hábitos irregulares, uso de pantallas, miedo nocturno o rumiación.
Es frecuente observar despertares, dificultad para conciliar, resistencia a ir a la cama, cansancio diurno e irritabilidad. Con el tiempo, el niño puede anticipar la noche con miedo y entrar en un círculo de hiperactivación. Intervenir a tiempo evita cronificación.
Si necesitas orientación, diagnóstico o tratamiento, puedes solicitar tu primera consulta. Atención especializada en Psiquiatría y Psicología para niños, adolescentes y adultos. Consulta presencial en Murcia capital o consulta online desde cualquier lugar de España.